En la atención al paciente, empatizar desde el tercer orden de conciencia significa identificarse, poner el "sujeto" en medio de la relación, ser la propia relación, lo que supone un riesgo elevado de generar tensión a partir de esta relación si las decisiones que debe tomar el individuo son, en algún momento, incompatibles con las opiniones de todos los actores. Desde el tercer orden, y fruto de esa implicación en la relación, el individuo se sentirá juzgado en el plano profesional y personal. La exposición permanente a este juicio podría llevar al trabajador a alejarse de esta implicación que él considera el origen de su estrés laboral, iniciando un camino que podría acabar con el profesional inmerso en un síndrome de burnout.
jueves, 7 de junio de 2012
Empatías peligrosas
La capacidad de empatizar, de ponerse en el lugar de otra persona, de identificarse de forma cognitiva y afectiva con el estado de ánimo de otro surge, según el modelo de Kegan , con el tercer orden de conciencia. Dejar atrás la adolescencia y entra en la edad adulta supone ser capaz de integrarse en el grupo no sólo físicamente sino también mentalmente. Esto significa que se es capaz e mantener simultáneamente dos puntos de vista a la vez y de construir la realidad en función de la opinión del grupo. El sujeto vive en sus relaciones, "es" sus relaciones, de tal modo que siempre existe un "otro" real o imaginario que guía la evaluación, corrección y autorización de todo lo que el sujeto hace en sus planos cognitivo, intrapersonal e interpersonal. Por ejemplo, un adolescente no dejaría una tarea sin acabar por miedo a que sus padres le dejen el fin de semana sin salir. Este mismo sujeto, una vez dejada atrás la adolescencia, no dejaría una tarea sin acabar para evitar generar una opinión negativa de sus compañeros o jefes si es el plano laboral o de sus familiares y amigos si esto sucede en el plano personal. Pero ¿qué sucede cuando las tareas que se esperan en cada plano son incompatibles entre sí?, por ejemplo terminar un trabajo urgente un viernes por la tarde e ir a ver el partido de fútbol de un hijo el mismo día a la misma hora. El esforzado padre y trabajador se verá en la tesitura de elegir entre ambas opciones y , desde el tercer orden, sufrirá haga lo que haga por defraudar la confianza que unos y otros pusieron en él.
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Me gusta esta conclusión, Alfred.
ResponderEliminarLo de 'sufrirá haga lo que haga' me ha sonado un poco a eso que Bateson denomina 'doble vínculo', digo, atadura, 'doble atadura'.
Entiendo que es más preciso 'atadura', como remarca Tim Ingarfield, ya que se trata de un tipo de relación en la que el individuo se siente impulsado/obligado/necesitado de atenderla a darle algún tipo de respuesta que no sea la evasiva. Después de esta burda explicación, entiendo también que cuando se juntan dos de ese tipo de relaciones en el tiempo, surge el embrollo, ya que las dos requieren lo mismo del sujeto, pero éste sólo puede dárselo a una.
Esto es la mar de interesante, pero la pregunta que me hacía a colación de tu escrito es si en un tercer orden de conciencia, según el modelo de Kegan, es más habituale para un sujeto verse encerrado en 'dobles ataduras' que para otro que estuviera en el cuarto orden, o más allá de él.
¿Cómo lo ves?
En serio, esto es interesantísimo. Bateson lo vincula con el propio aprendizaje (generar nuevos tipos lógicos que integren a los ya existentes) o con la esquizofrenia (a la que aportó esta dimensión 'ambiental' de las dobles ataduras, que se unía a la biológica/genética).
¿En qué cambian las posibilidades de aprendizaje de alguien en un cuarto orden de conciencia con respecto a alguien en un tercero?
Siento todas las incorrecciones terminológicas y/o conceptuales que haya podido cometer al hablar de estos temas tan peliagudos y a la vez tan interesantes, pero es que no me he podido resistir.
Saludos
David
Te sonará a chiste, pero la madrugada del 2J al 3J me vino a la mente lo de la empatía.
ResponderEliminarMás habría que haber empatizado!!!
EliminarY dime, ¿por qué si el universo es infinito no disponemos de infinitas vidas para vivir a la vez? Cuánto no empatizaríamos entonces...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Eliminarvivir a la vez infinitas vidas...
Eliminarrecuerdo (no se a santo de qué) la escena final del blade runner:
http://www.youtube.com/watch?v=EaQkDWEVq7w
Decía el profesor de Estética, que lo que nos hace humanos es el desasosiego de no poder atrapar el tiempo, no se refiere a detener el tiempo cronológico, se refiere a la desazón de comprobar nuestra finitud en la sensación "interna" de que el tiempo transcurre, que nuestra existencia "fluye" sin ser capaces de aprehenderla. Esto es, radicalmente, lo que nos dota de sentido como especie consciente de nuestra propia existencia. Si esto no fuera así, seríamos otra cosa.
En definitiva, no se por qué no disponemos de infinitas vidas a la vez; sólo imagino que estaríamos hablando de otra cosa, estaríamos hablando que seríamos capaces de hacer todo lo que queramos, en ciero modo inmortales o infinitos también como el universo, y nuestra existencia tal y como nos la tomamos hoy en día, simplemente no sería.
Tal vez, haya que cambiar de paradigma o adquirir propiedades que tiene el universo para aplicarnoslas.
Besos
Mucho me da usted que pensar siempre...
Eliminarme ruborizo, te tengo en gran estima.
EliminarDavid, te envío al correo mi artículo. Yo pensaba que incluir a BAteson en este asunto formaba parte de una obsesión personal que me lleva a ver dobles vínculos por todos los lados. No sabes cuanto me alegra que también tu lo veas.
ResponderEliminarCon respecto a si creo que el tercer orden es un campo abonado para el doble vínculo, o la doble atadura para que Tim no se enfade, creo rotundamente que sí, siempre que ésta venga del plano relacional. Tirando de este hilo se me ocurre ¿viene la frase " mi vida no tiene sentido" de una situación en la que el sujeto genera sentido a partir de relaciones en las que reina la doble atadura?
Hola Alfred,
ResponderEliminarSeguramente leer este artículo (es duro) http://www.elmundo.es/elmundo/2012/06/09/baleares/1339238793.html te añadirá una nueva dimensión al tema de los pacientes, las enfermedades, los enfermeros y enfermeras, y las posibles relaciones entre todo ellos.
Por cierto, me ha gustado tu reflexión sobre la última frase que comentas.
Leeré con interés tu artículo en cuanto salga del atolladero en que me encuentro a causa del que yo aún tengo por hacer ;)
Saludos
David