miércoles, 7 de noviembre de 2012

Bancos malos, Hospitales malos...

Hace ya unos años que, con este asunto de la crisis, no hacemos mas que hablar del "banco malo". Parece ser que un banco malo es una entidad a la que los demás bancos pueden dirigir los activos "tóxicos", es decir, todas esas hipotecas que concedieron y que ya saben que no van a cobrar, con el objetivo de sanear sus balances de resultados. Así al menos es como lo han presentado. Supongo que detrás de esto habrá una gran montaña de basura financiera compuesta por productos creados a partir de estas hipotecas que se han vendido, revendido, utilizado como moneda de cambio y que no han hecho mas que engordar el pastel maloliente de los bancos españoles.
 Los bancos repartieron créditos hipotecarios en cantidades industriales y sin garantía de devolución. Estas hipotecas pasaron de ser la moneda de oro del mercadeo financiero a producto indeseado tras la explosión de la crisis. Productos deficitarios, no rentables, que consumen más de lo que generan. Los bancos con estos productos se ponen nerviosos, no están cómodos, sus accionistas les preguntan por ellos, les pregunta el Banco Mundial, el FMI, La Unión Europea, las agencias de calificación y ellos sudan y piensan bajo qué alfombra guardar tanta ruina. El Gobierno ha encontrado la solución haciendo pública esta basura, o lo que es lo mismo, haciendo que todos paguemos estas pérdidas. El banco malo es un banco público, el banco malo se queda los productos deficitarios, el banco malo resuelve el problema de los bancos y les permite seguir presentando beneficios al eliminar de sus balances los números rojos de las hipotecas que no van a cobrar. 
Lo trágico de este asunto es el lúgubre paralelismo que podemos establecer con la situación de la sanidad madrileña (por el momento solo madrileña, veremos en unos meses). El Gobierno de la Comunidad de Madrid, viendo lo bien que ha funcionado esta solución del banco malo, ha decidido aplicarla en el modelo sanitario madrileño. Sabiendo que existen procesos que generan un enorme gasto para el sistema han creado un par de hospitales "malos" a los que derivarlos. Así La Princesa asumirá a los pacientes geriátricos y el Carlos III los ingresos prolongados. Pero, y este movimiento, ¿por qué lo hace?, ¿a quién quiere evitar la atención de estos usuarios?, ¿tenemos acaso en Madrid algún banco disfrazado de hospital que necesite liberarse del gasto que originan estos procesos?. Pues, efectivamente, así es. La privatización de los hospitales nuevos no podría llevarse a cabo si éstos tuviesen que asumir el gasto que supone la atención a pacientes geriátricos o aquellos que requieren ingresos prolongados. El presupuesto que deberían asumir sería demasiado elevado como para permitir un margen de beneficio aceptable. Es por esto que la Comunidad de Madrid necesita reconvertir algunos hospitales clásicos en centros especializados en estas patologías o , siguiendo con el paralelismo, crear "hospitales malos", es decir , hospitales que asuman los procesos mas costosos. Hospitales "malos" que, por supuesto, seguirán siendo públicos, es decir, pagados por todos. Hospitales "malos" que incrementarán de forma indirecta la ganancia de los hospitales privatizados.
En Madrid, a partir de ahora, pagaremos entre todos a empresas privadas por gestionar procesos que cuestan menos de lo que nos cobran y pagaremos también la atención sanitaria del resto de procesos. Entonces, si la población va a pagar lo mismo, ¿por qué privatizar?......quid proquo Clarice, quid proquo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario